7 mar. 2010


Sexto día: sábado 6 de marzo


Itocta: las veneradas reliquias de san Juan Bosco, después de estar expuestas en vigilia nocturna en el colegio Don Bosco de Cochabamba y después de la eucaristía matinal con los alumnos del colegio, partió para la zona sur, al territorio de la Parroquia María Auxiliadora. Fue trasladada directamente a la comunidad de Itocta, en donde las Hijas del Divino Salvador atienden varias poblaciones y tienen a su cargo diversas escuelas de convenio. En el centro del patio de la unidad educativa “Laura Vicuña” se instaló un techado bajo el cual se depositó la urna. Luego, se dio inició al programa preparado: el P. Iriarte presidió la liturgia de la Palabra y después alumnos, padres de familia, y demás personas se acercaron para rendir su homenaje personal. 











Templo Don Bosco: la hermosa iglesia, ubicada en Villa México, dedicada al santo de los niños y jóvenes, tuvo la alegría de poder recibir a su patrono. A partir del colegio María Auxiliadora se inició la procesión acompañada por la banda del colegio y por los alumnos, profesores y fieles. Allí se celebró la eucaristía presidida por el párroco, P. José Gallo y concelebrada por el encargado del templo, P. Elio di Lenarda. Una inmensa cantidad de amigos y devotos tuvieron ocasión de expresar su ferviente adhesión a este acontecimiento singular.










Catedral Metropolitana: así se llegó al momento central de la visita de la urna a la ciudad de Cochabamba. Alrededor de las cuatro de la tarde y escoltada por patrulleros de la policía que le abrieron paso por las céntricas calles de la urbe valluna, Don Bosco fue recibido solemnemente por el pueblo católico de esta ciudad. Presidió la eucaristía el arzobispo, mons. Tito Solari, concelebraron mons. Luis Sainz, mons. Jesús Juárez y mons. Adhemar Esquivel, junto con un buen grupo de presbíteros religiosos y diocesanos. No se puede dudar que fue una fiesta de fe. En su homilía, mons. Tito recordó a toda la población que el tesoro más grande que tenemos como familia y sociedad son los niños y jóvenes y que a ellos debemos cuidar y dar las mejores atenciones. Animaron la celebración el coro de las Hijas del Divino Salvador y el coro de las Damas Salesianas.




María Auxiliadora de Loreto: Posteriormente, el camión con la urna atravesó de nuevo la ciudad, y llegó a Loreto; dos kilómetros antes fue descendida para ir en procesión hacia el colegio Domingo Savio. La alegría a su llegada fue grande y emotiva. A la cabeza del director, P. Alberto Vásquez, hizo su ingreso en el patio del colegio y allí se quedó para la vigilia juvenil durante toda la noche. 

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